No es
mentira, siempre intentamos hacer excursiones en lugares bastante
recónditos, alejados y sin gente en donde poder disfrutar de la
naturaleza, aunque parezca mentira esta excursión hecha en Benidrom y
en el mes de Agosto mantiene nuestro espíritu y no nos encontreremos a
nadie salvo algúna barca motora que pase lejos de nosotros.
Benidorm tiene unas
características únicas que la han convertido en lo que es y esas
características son de índole geográfico, grandes playas enfilando al
Sur y una masa montañosa que le protege por el Norte y otra
pequeña sierra de los vientos predominantes del Este, que
convierten a la bahía y la ciudad en un lugar climatologicamente
privilegiado para el turismo.
La sierra que protege a Benidorm
por el Este es la denominada Sierra Helada, que empieza en el Rincon de
Loix (Benidorm) y finaliza en el Albir (Alfaz del Pí). Toma su nombre
del efecto de la luz luna sobre la misma, en esa sierra actualmente
protegida como parque natural, podemos encontrar centros de ocio como
Acualandia y Mundomar y los restos de dos antiguas canteras de piedra y
minas. Es una Sierra que llega a tener en su punto máximo una altura de
más 360 metros.
Una de las características de esta sierra es que tiene dos caras bien
diferenciadas, parece una sierra normal vista desde Benidorm en su cara
Oeste, pero una vez que culmina, toda la cara Este es un
impresionante acantilado que cae a pico sobre el mar.
Como Benidorm es el lugar de las simetrias, dos playas y en el centro
una isla al sur, en este acantilado nos encontamos una simetría
semejante, la existencia de la una isla a unos cuatrocientos metros de
la mitad del acantilado, la Isla Mitjana y situada respecto acantilado
en otro punto cardinal (Este).
Como el acantilado es muy largo, la
excursión es solo desde la punta más cercana a la ciudad de Benidorm,
Punta del caballo o Escaleta, hasta la Isla Mitjana, pudiendo
contemplar tras la misma la mole rocosa del Peñón de Ifach. Acotando la
excursion a esta parte del acantilado no pasamos por el otro tramo en
donde desaguan los restos de la depuradora de fecales de Benidorm, que
aunque con los años ha ganado en calidad de depuración sigue teniendo
olor a mezcla de excrementos varios. Hace pocos años hubiera
habido que hacer un slalon para sortear los zurullos
flotantes, lo que no es peligroso pero si engorroso.
Hay que aprovechar días y horas en los que
no haya mucho viento o mar que podrían complicar o incluso hacer
peligrosa la travesía, que merece la pena hacerla lo mas cerca de la
base del acantilado en donde podemos disfrutar de recovecos,
cuevas en las que podemos entrar con las piraguas y mágnificas
formaciones de Dunas fósiles, así como una impresionante fauna
protegida como paiños, gaviotas de Audoin y Cormoranes.
Casi llegando a la isla de Mitjana, dependiendo
de las condiciones de la mar podemos encontrar una pequeña playa de no
más de veinte metros de longitud en la que alejados por unos escasos
kilometros de la pobladas playas de Benidorm podemos descansar y tomar
un refrigerio en soledad y bajo un acantilado de 300 metros de altura y
que nos dará fuerza para volver a nuesto lugar de partida.
Merece la pena tomar el tiempo necesario y llevar unas gafas de bucear
para hacer inmersiones y contemplar un paraíso sumergido con mucha
fauna, pulpos, morenas, sargos o lubinas entre otros.